¿Qué es un tratamiento de conducto?
En este video, Dra. Gloria Stingley explica qué trata una endodoncia y cómo puede ayudar a salvar un diente dañado.
La odontología tiene muchos aspectos. Cuando la caries se vuelve tan profunda que compromete el suministro de sangre a un diente, el paciente puede necesitar un tratamiento de conducto. Estos dientes deben ser diagnosticados adecuadamente. A veces se diagnostican como necróticos (el nervio dentro del diente ha muerto) o con pulpitis irreversible. Cuando un diente llega a esta etapa, la única forma de preservarlo es eliminar toda la infección. Una endodoncia consiste en eliminar la caries, limpiar los conductos y la cámara pulpar, y sellar el diente con un material artificial para que las bacterias no puedan volver a entrar.
En algunos casos, la caries es tan grave que falta más de un tercio de la estructura dental. En esas situaciones, realizamos lo que se denomina un poste y núcleo. Esto implica retirar parte de la gutapercha o del material de obturación del conducto radicular para poder colocar un poste. A continuación, se construye un núcleo alrededor del poste para proporcionar resistencia a la corona que se colocará sobre el diente. El tratamiento endodóntico suele ser la última opción antes de extraer un diente, y muchos pacientes prefieren conservar sus dientes naturales siempre que sea posible.
Para esos pacientes, un tratamiento de conducto radicular ofrece la opción de conservar el diente.
Si usted o un ser querido tiene problemas con dientes dañados o infectados, comuníquese con Carter-Rockbridge General Dentistry para una revisión gratuita para descubrir cómo la terapia de conducto radicular puede mejorar su sonrisa, aumentar su funcionalidad y devolverle la confianza en sí mismo.

